Aceptación de la mujer de su feminidad por Senix Saulo

17 sept. 2012

La educación de las chicas debe ir en el sentido de aceptarse justo como lo que son, sencillamente mujeres, con sus características propias de género y en tanto, personas únicas e irrepetibles. No tienen porque envidiar la condición Masculina, ni desear tener sus derechos, ni querer ser como ellos, porque nunca lo serán, y si pudieran, como hay tantos casos en la vida real, sería muy infelices, tanto por tratar de hacer algo que no se corresponde a su naturaleza femenina, tanto porque a los Hombres no nos gustan las mujeres masculinizadas ni asexuadas.

Las obligaciones de un Hombre suelen ser particularmente pesadas para la mujer, porque ellas no están preparadas ni física, ni mental, ni emocionalmente para llevar las cargas (obligaciones y deberes) del Varón. Su debilidad y fragilidad para manejar, por ejemplo, los objetos y cosas pesadas es más que evidente; sus dificultades para decidir -continuamente se sienten confundidas- o tomar decisiones, suelen ser muy grandes y penosas, tanto que muchas renuncian a ellas o las delegan en el Hombre más cercano que les despierta confianza. A muchas les enoja esa situación de debilidad, física corporal o de incapacidad psicológica para elegir y quisieran cambiarlas, en lugar de tomar el camino más sencillo y fácil, que es dejar esas tareas al Varón y ellas ocuparse de lo que les propio, las tareas que requieren de su delicadeza, su sensibilidad, su finura, sus buenos sentimientos para ayudar, apoyar o colaborar, su destreza manual y demás virtudes claramente femeninas.

 Tampoco gusta a los Hombres una mujer sucia y mal vestida debido a un trabajo impropio para ellas; que en lugar de oler a un agradable perfume, huelan a cigarrillo o a gasolina, etc. En ese sentido, la educación de la niña debe enfocarse en que ellas estén siempre bien presentadas, con ropa y accesorios que resalten su feminidad, su belleza, su capacidades y habilidades para hacer de cuerpo bien proporcionado. Las mujeres en general, están bien dotadas de las capacidades y habilidades necesarias para utilizar la ropa o un trozo de tela, para hacer de él un adorno que resalte su belleza y personalidad.

Lo que nos lleva a recordar que la mujer debe ser siempre una mujer-arte o un lindo objeto decorativo para el Varón. Esto es, que la mujer en su vestido, arreglo, modales y comportamientos sea una obra de arte viviente, un objeto estético que llame la atención del Hombre y a través de la experiencia estética que provoca, de placer al Macho. Una mujer que se acepta a sí misma, a su condición y naturaleza, puede convertirse en toda una dama para gozo y felicidad el Hombre. Invitamos a todas las chicas y mujeres que lean el blog a que se acepten como lo que son, pues desde su ser, su rol, su lugar mucho pueden hacer para que este mundo sea mucho mejor.

"Escuela de Señoritas"

10 sept. 2012

Tomado de este artículo resaltaré las partes que me parecen mas importantes para el buen desarrollo y educación de la hembra.

Anita tiene 24 años y va en cuarto año de la carrera de Administración y Servicio que se imparte en la Universidad de Los Andes. Solícita, aunque siempre apurada, cuenta de qué se trata la carrera que tiene una duración de cinco años y las razones de porqué es sólo para mujeres. Anita cree fehacientemente que el verdadero talento del género femenino es dedicarse al sexo opuesto ya que posee cualidades que el hombre carece: "El servicio es una virtud de la mujer. Una se preocupa de los detalles, el hombre en cambio siempre anda pensando en las cosas macro. Al contrario de la mujer, que es mucho más detallista y copuchenta, que le gusta la cosita chica, que igual son cosas importantes y las necesitas para hilar en una empresa y después formar algo grande", dice refiriéndose a la labor de las egresadas en una empresa.

Hablando de los Hombres dice: " -Ellos nos adoran porque nos fijamos en cosas que el resto no se fija; la casa, la cocina, la pieza, en el orden, en cómo organizar el tiempo, y en tu relación con los demás; saber callar cuando tienes que callarte", "Ellos (alumnos de ingeniería) nos encuentran exquisitas porque somos súper femeninas, nos preocupamos de nuestra apariencia física, de cultivarnos intelectualmente, espiritualmente, y eso hace el medio más bonito".

Ellas saben que son apetecidas por el sexo opuesto y que son objeto de admiración y envidia porque son el "ideal de mujer".

Verónica salió del colegio Los Andes y dice: " - Es óptimo que salgan jóvenes de una carrera que explota la veta de lo que es "ser mujer". "Yo tengo cinco hermanos hombres y están fascinados con mi carrera, creen que todas las mujeres debieran estudiar lo mismo, compatible para una dueña de casa y tener familia", explica Verónica quien está feliz ya que desde que está en la universidad tiene las herramientas para funcionar en la casa y más encima ser eficiente. Sus familiares están felices con lo que ella estudia porque nunca le interesaron las matématicas.

Coincido con que este tipo de estudios deberia ser olbigatorio para todas mas jóvenes que van a la escuela , pues es forma parte de la educación de la mujer por excelencia.

Reflexión sobre el amor y la confianza, por Senix Saulo

4 sept. 2012

Reflexionado un poco sobre las relaciones de Machos y hembras, me doy cuenta que como en cualquier otro tipo de relación entre Hombre y mujer, el elemento central de la misma es el amor.

En una relación Patriarcal y Machista, el amor del Hombre por su mujer lo hace asumir las responsabilidades de dominarla, guiarla, cuidarla y protegerla como su más preciada posesión. Como un bien invaluable. Para la mujer significa que ese amor que siente por su Macho se expresará en sumisión, obediencia, servilismo, lealtad y fidelidad completos.

Pero finalmente el lazo fundamental que los une es el amor, que permite que cada uno amando al otro asuma su papel y su lugar. Cuando el amor no esta de por medio, la relación puede reducirse a sexo, violencia concensuada, dominación u obediencia, pero no al deseo de ser y hacer lo mejor por el otro desde la propia posición.

El amor es afín con el mandato natural que coloca al Hombre por encima de la mujer y que le otorga a éste el derecho de dominar, mandar, guiar, imponer su voluntad. El amor no está peleado con el reconocimiento que la mujer hace de sí misma como un ser inferior, cuya tarea es el apoyo a su Macho en todos sentidos, con el fin de hacer su vida más placentera y feliz. Amar es pues, aceptar el lugar que natural y legítimamente corresponde tanto al Macho dominante como a la hembra sumisa.

Cuando el amor prevalece, aun las más grandes dificultades son superables, pero el amor debe ser real y verdadero, no un simulacro o una ficción.

El segundo elemento en una relación Macho-hembra sea la confianza, la confianza en que el otro responderá con la verdad y la confianza en que Él o ella harán lo mejor para la pareja. Para que sea mejor persona. La mujer alentando con sus actos el Machismo del Varón.

El Hombre motivando a su mujer a ser muy femenina, muy hembra. Amor y confianza son los dos pilares sobre los que se construye una relación estable y duradera. Ambos permiten que haya una buena comunicación y que cada quien cumpla con su papel asignado. Con amor y confianza, los errores pueden ser subsanados y corregidos, aun cuando de por medio esté el castigo y la disciplina.

Ella sabrá que no hay en éstas últimas afán de venganza, ni odio, ni resentimiento ni incomprensión. Y Él no abusará del poder que tiene sobre ella. Puede incluso ser duro, pero no sobrepasará los límites de lo sano y lo saludable. 

Así que uno de los factores a desarrollar desde el principio de una relación y a lo largo de todo el tiempo que dure es la confianza. Aún más, cuando una relación se deteriora y ya no funciona, permitirá una separación basada en la honestidad y la sinceridad. Quizá sea imposible evitar del dolor y el sufrimiento, pero seguramente los hará más manejables y eventualmente superables. Quizá porque en una relación Patriarcal y Machista no hay igualdad, sino la natural diferencia que coloca al Hombre por encima de la mujer, la confianza se vuelva un factor más importante, "clave" que en una relación vainilla entre supuestamente iguales.

El Hombre podrá tener confianza en que su hembra se someterá y obedecerá a su dominio, ella por su parte, tendrá la confianza en que lo que se le ordene es para bien de ella y la relación, no una arbitrariedad o abuso.